El paradigma de la Neurodiversidad

Siempre te has sentido diferente.. Como que no encajas en ningún sitio. Realmente todos somos diferentes, cada persona es un mundo, dicen. No existe una mente exactamente igual a otra.

Pero sabes que hay algo en tu mente que no funciona como la mayoría…¿es esto algo malo? ¿es un trastorno o un defecto que tienes que corregir?

¿O es simplemente una de las muchas formas en que se expresa la variabilidad del cerebro humano?

Hablemos del Paradigma de la Neurodiversidad.

El lenguaje construye la realidad

A lo largo de la historia, siempre ha habido personas con diversas condiciones mentales. Y siempre, como con todo lo que es diferente, estas personas han sido tratadas de forma discriminatoria.

Todos conocemos términos que se han usado para describir a quienes tienen un funcionamiento neurológico distinto… No son palabras bonitas.

El lenguaje tiene el poder de construir la realidad; las palabras que usamos para nombrar a las personas influyen en cómo nos relacionamos con ellas.

El lenguaje científico, en muchos casos, ha contribuido a la discriminación de quienes experimentan el mundo de manera diferente.

Por ejemplo, lo que hoy conocemos como «trastorno del espectro autista» ha sido interpretado de diversas maneras a lo largo del tiempo, recibiendo nombres como «demencia«, «esquizofrenia«, «personalidad recluida«, «síndrome de Savant«, «síndrome de Asperger» y, actualmente, «trastorno del espectro autista (TEA)«.

Actualmente, el autismo se clasifica como un trastorno del neurodesarrollo, igual que el TDAH, la dislexia y las discapacidades cognitivas. Sin embargo, etiquetar a alguien como «enfermo» genera ideas negativas y crea una distancia con el resto de las personas.

En los años 90, surgieron movimientos de personas autistas que defendieron que el autismo no es una enfermedad, trastorno o defecto a corregir, sino que es parte de la variabilidad del cerebro humano, es decir, de la neurodiversidad.

El Surgimiento del Paradigma de la Neurodiversidad

El término «neurodiversidad» fue acuñado por la socióloga australiana Judy Singer a finales de los 90 y describe la variación natural en el funcionamiento del cerebro humano.

La neurodiversidad es un hecho biológico: todos los seres humanos tienen sistemas neurológicos que funcionan de manera única.

Los seres humanos somos neurodiversos, lo que quiere decir que cada sistema neurológico funciona de forma diferente, y por tanto existen diferentes formas de procesar la información, aprender o relacionarse.

Del término neurodiversidad surgen los términos ‘neurodivergencia‘ y ‘neurodivergente‘.

Neurodivergencia se utiliza para describir la diversidad de funcionamiento del cerebro humano que es diferente a las expectativas y normas convencionales, a las formas más comunes de funcionamiento.

Las personas que tienen cerebros que funcionan de manera diferente a la mayoría se consideran neurodivergentes.

Por contraposición, persona neurotípica es aquella cuyo cerebro funciona de manera que se ajusta a las expectativas y normas convencionales.

neurodivergente neurotípico

La neurodivergencia incluye condiciones como el autismo (TEA), el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la dislexia, la discalculia, la dispraxia, las Altas Capacidades Intelectuales (ACI), el síndrome de Tourette, los tics, el trastorno del Procesamiento Sensoriral (TPS), el Trastorno del Procesamiento del Lenguaje, el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC), el Trastorno Bipolar, los Trastornos de Ansiedad y el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), entre otros.

Una Nueva Perspectiva: Más Allá del Modelo Médico

Durante mucho tiempo, las diferencias neurológicas se han visto únicamente desde una perspectiva médica, donde cualquier cosa que se salga de la norma se considera un trastorno o un déficit que debe ser tratado o corregido.

Esta forma de entender las diferencias fomenta la discriminación y fuerza a las personas a tener que ADAPTARSE a una sociedad que no comprende sus necesidades, o a APARTARSE de ella, ya que no consiguen encajar, por mucho que lo intenten.

Si bien es cierto que hay discapacidades asociadas a estas diferencias, el paradigma de la Neurodiversidad argumenta que la mayoría de dificultades que encuentran estas personas están relacionadas con barreras sociales.

El modelo médico tradicional pone el foco del problema en la persona, como si la persona fuera ajena a su entorno y como si todos los problemas se pudieran resolver de forma individual.

Y para arreglar este problema individual, la persona tiene que someterse a tratamientos médicos e intervenciones terapéuticas para corregir o cambiar lo que le hace diferente al resto.

‘Neurodivergente’ no es solo una etiqueta más

Las palabras Neurodiversidad o Neurodivergente no son una etiqueta más, que se suma a las que ya llevamos, sino que cambia completamente la narrativa tradicional de la salud mental y las diferencias neurológicas.

Es pasar de fijarnos solo en las dificultades y limitaciones a ver la imagen completa de las personas, incluyendo sus fortalezas o talentos.

Esta palabras no surgen de la comunidad científica, sino de movimientos formados por las propias personas neurodivergentes.

Y esto es muy interesante, porque ya no es el otro el que te analiza desde fuera, te etiqueta y te clasifica con sus propios criterios, sino que eres tú que te defines, aceptando y abrazando tu diferencia.

“Soy neurodivergente” significa “No soy ni más ni menos que nadie, ni estoy rota, solo soy diferente

Significa “Mi forma de experimentar, procesar la información o relacionarme con otras personas son diferentes.”

Significa “Soy parte de la diversidad humana.” “Soy una de las múltiples variantes que puede adoptar el cerebro y el sistema nervioso humano.”

Celebrar la Diversidad

Y no solo se trata de aceptar la diversidad, sino de celebrarla. De poner en valor precisamente aquello que nos hace diferentes y únicos a cada uno de nosotros.

La realidad es diversa y heterogénea y la ciencia debería incluir todas las perspectivas si su objetivo es, de alguna forma, acercarse a eso que llamamos ‘verdad’.

Creo que, en todos los campos, además de estar actualizados en cuanto a investigaciones concretas, es importante, deconstruir las ideas que nos enseñaron y construir paradigmas nuevos que incluyan a todas las personas, desde una perspectiva interseccional.

Argumentos en Contra del Paradigma de la Neurodiversidad

Por supuesto, no todos están de acuerdo con el paradigma de la neurodiversidad.

Algunos argumentan que las diferencias neurológicas, en ciertos casos, son suficientemente significativas como para ser consideradas anomalías.

Desde la medicina se considera que algunas conductas provocadas por estas diferencias tienen consecuencias negativas para la persona o las personas que están a su alrededor, por ejemplo, autolesiones, aislamiento, agresión, dificultades de aprendizaje. Por tanto, deben tratarse como enfermedades o trastornos para que la persona pueda recibir un tratamiento farmacológico o terapéutico adecuado.

Se piensa que este enfoque puede llevar a un rechazo de las intervenciones terapéuticas y médicas que podrían ser necesarias para algunas personas.

Desde movimientos formados por personas con discapacidad también se ha criticado el paradigma de la Neurodiversidad, ya que se considera que puede minimizar o invisibilizar las dificultades que muchas personas sufren en su vida por estas condiciones.

La idea de que todas las diferencias neurológicas deben ser simplemente aceptadas y no tratadas podría llevar a la percepción equivocada de que todas las personas bajo esta etiqueta no necesitan ningún tipo de ayuda, lo cual no es cierto para todos los casos.

Otra crítica al concepto de ‘Neurodiversidad’ es la ambigüedad o falta de precisión del término. Al incluir una amplia gama de condiciones neurológicas bajo una sola etiqueta, puede crear confusión sobre qué condiciones se consideran parte de la neurodivergencia y cómo deben abordarse.

Beneficios de Aceptar la Neurodiversidad

Empoderamiento y autoestima

Sin embargo, la evidencia parece mostrar que el uso del término Neurodivergente puede ser beneficioso ya que favorece el empoderamiento de las personas y la aceptación social.

Estudios recientes demuestran que el uso de términos neutrales y no patológicos, como «neurodivergente«, puede disminuir significativamente el estigma social y personal asociado con condiciones como el autismo o el TDAH.

Este cambio en lenguaje puede mejorar la autoestima de estas personas.

Aceptación e inclusión social

El término «neurodivergente» refuerza la idea de que las personas con diferentes formas de procesar la información o de experimentar el mundo merecen aceptación y adaptación por parte de la sociedad, no simplemente tolerancia.

Silberman, en su libro Una tribu propia sobre el autismo, habla de que las sociedades deben evolucionar para incluir y acomodar a todos sus miembros, independientemente de sus diferencias neurológicas, creando comunidades más fuertes y resilientes.

Silberman argumenta que aceptar la neurodiversidad no solo es un asunto de justicia social, sino que también puede enriquecer a la sociedad en su conjunto al incorporar diversas perspectivas y habilidades.

El término «neurodivergente» refuerza la idea de que las personas con diferentes formas de procesar la información o de experimentar el mundo merecen no solo tolerancia, sino también aceptación y adaptación por parte de la sociedad.

Enfoque en Fortalezas y Habilidades

Conectando con lo anterior, el término ‘neurodivergente’ puede ayudar a centrar la conversación en las fortalezas y habilidades únicas de las personas, en lugar de enfocarse exclusivamente en sus déficits o dificultades, que por otro lado, todo el mundo tiene.

Por ejemplo, algunas personas tienen una fuerte inclinación hacia el pensamiento lógico y analítico o tienen una gran capacidad para detectar patrones, lo que puede ser realmente ventajoso en algunos campos, como el análisis de datos o la programación.

Pero si solo vemos que ‘no son flexibles’, no ‘se adaptan con facilidad a los cambios’ o ‘tienen pocas habilidades sociales’ estamos perdiendo la oportunidad de contar con talentos únicos.

Otras personas tienen una sensibilidad extraordinaria, lo cual les aporta una ventaja muy importante en ámbitos artísticos y creativos, o una gran empatía hacia los animales o tienen una Alta capacidad de concentración y atención al detalle, y pueden pasar horas hiperconcentradas en una tarea.

También muchas personas neurodivergentes son capaces de pensar ‘fuera de la caja’, llegando a soluciones innovadoras para cualquier problema, porque ven la realidad desde ángulos distintos.

Además, en general, estas personas suelen tener que esforzarse más en algunos ámbitos, ya que el entorno no está preparado para entender sus diferencias, esto obliga a las personas a desarrollar una gran capacidad de trabajo y resiliencia.

Esta determinación y capacidad para superar obstáculos constantemente derivados de su condición, es una habilidad muy valiosa en la vida, para cualquier ámbito.

Implementación de políticas inclusivas

Para que se produzcan las adaptaciones necesarias en la sociedad, es necesario implementar políticas inclusivas en todos los ámbitos.

Singer destaca en su libro Neurodiversity: The Birth of an Idea cómo el reconocimiento de la neurodiversidad ha llevado a la implementación de prácticas laborales más inclusivas que valoran la diversidad cognitiva como un activo.

Como decíamos, la idea no es que las empresas estén dispuestas a aceptar o a tolerar a alguien diferente, sino que El paradigma de la Neurodiversidad se enfoca en poner en valor las habilidades únicas que las personas tienen y todos los beneficios potenciales que podría aportar esa diferencia a la sociedad.

Ya hay estudios que hablan de cómo las formas diferentes de pensamiento pueden ser una ventaja competitiva para las empresas.

De hecho, empresas como Microsoft, Amazon o HP ya están desarrollando programas específicos de captación del talento neurodivergente, porque se han dado cuenta de todo lo que pueden aportar estas personas a sus proyectos.

Para aprovechar el talento neurodivergente, las empresas deben hacer ajustes razonables en el entorno laboral, como proporcionar ambientes de trabajo tranquilos, instrucciones claras y apoyo social. Estas adaptaciones no solo benefician a los empleados neurodivergentes, sino también a la fuerza laboral en general.

Las empresas que adoptan la neurodiversidad no solo hacen lo correcto desde una perspectiva ética, sino que también obtienen ventajas competitivas significativas al aprovechar un grupo diverso de talentos y perspectivas.

Reflexiones Finales

El mundo necesita personas que piensen diferente, que sientan diferente, y que funcionen de forma diferente, por muchos motivos y en todos los ámbitos.

Y ¿tú?

¿Te sientes representad@ por el término ‘neurodivergente‘?

¿Cómo crees que se debería abordar el tema de la neurodiversidad?

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