Puede que en alguna ocasión te hayas preguntado si la psicología se considera una ciencia o es otro tipo de disciplina.
En la entrada anterior te contaba Qué es la la Psicología, y que la APA la define como el estudio científico del comportamiento y los procesos mentales.
La palabra clave es ‘científico‘ pero, ¿qué quiere decir que algo sea científico?

¿Qué significa hacer ciencia?
Hacer ciencia significa seguir un proceso sistemático y riguroso para investigar, comprender y explicar fenómenos naturales, sociales o abstractos.
Este proceso sistemático es lo que llamamos método científico.
El método científico se basa en obtener datos, generar una teoría que los explique, producir hipótesis comprobables basadas en la teoría y comprobar esas hipótesis de manera empírica.
Una teoría es una explicación sistemática de un fenómeno. Organiza los hechos conocidos, nos permite predecir nuevos hechos y ejercer cierto grado de control sobre el fenómeno.
Las hipótesis son predicciones específicas y comprobables derivadas de una teoría.
La psicología utiliza el método científico para responder a preguntas sobre la mente y el comportamiento humano.
Ejemplo de método científico en psicología
Por ejemplo: hombres, mujeres y agresiones.
Muchas personas creen que los varones son naturalmente más agresivos que las mujeres. Otras, que los niños aprenden a ser agresivos porque la sociedad les exige ser combativos, incluso violentos. ¿Qué dice la psicología?
Para resolver esta cuestión, lo primero que haría un psicólogo o psicóloga es comprobar, si efectivamente, existen diferencias significativas entre el comportamiento agresivo en hombres y mujeres.
Se han llevado a cabo varias investigaciones al respecto y la evidencia es concluyente: SÍ, los varones son más agresivos, sobre todo cuando hablamos de agresión física. (Knight, Fabes y Higgins, 1996; Wright 1994).
Estos estudios señalan que es probable que las mujeres y niñas hagan comentarios desagradables o griten, pero es mucho más probable que los niños y los hombres agredan físicamente.
Después de haber identificado y descrito estas diferencias, el suiguiente paso es explicarlas.
Aquí la cosa se complica un poco. Como veíamos en la entrada anterior, la psicología abarca muchos ámbitos, que abordan las preguntas desde perspectivas muy diferentes entre sí.
Existen muchas formas de afrontar un problema, en función del aspecto que nos interesa. Y todas ellas pueden ser complementarias.
Volviendo al ejemplo, los neuropsicólogos probablemente atribuiran las diferencias aspectos biológicos, como la genética o a la composición química corporal.
Los psicólogos del desarrollo estudiarán cómo las personas aprendemos a comportarnos como ‘hombres’ o ‘mujeres’ en la infancia y la adolescencia.
Los psicólogos sociales pueden explicar las diferencias en términos de socialización o normas y dinámicas culturales, como enseñar a los niños que tienen que ‘defenderse solos’ y a las niñas que la agresión física no es ‘femenina’.
En un estudio de la universidad de Oxford de 2015 llamado ‘Roots of agression‘, se analizaron las redes sociales en varias escuelas europeas para estudiar los patrones de agresión entre individuos del mismo sexo y del sexo opuesto.
Los resultados mostraron que los hombres eran generalmente más agresivos que las mujeres y concluyeron que tanto las influencias biológicas como sociales contribuían a la agresión (Wölfer y Hewstone, 2015).
Cada una de estas explicaciones propone una teoría sobre las causas de las diferencias en la conducta agresiva entre hombres y mujeres
Es decir, cada una intenta extraer unos principios generales a partir de un gran número de hechos observados sistemáticamente.
Cada teoría, nos permite generar nuevas hipótesis o predicciones acerca del fenómeno y de alguna forma, tener cierto control sobre él.
Por ejemplo:
si las diferencias de género en la agresión se deben a que los hombres tienen niveles más altos de testosterona que las mujeres, entonces podríamos predecir que los hombres extremadamente violentos deben tener niveles más altos de testosterona que los hombres que en general, no lo son.
si las diferencias en la agresión surgen de la educación temprana, podríamos predecir que deben existir menos diferenicas en la agresión en familias donde los padres no enfatizan las diferencias de género.
Si las diferencias reflejan normas culturales, podríamos predecir que las diferencias deberían ser más pequeñas en las sociedades que no prohíben que las niñas peleen o en las que la agresión física se considera igualmente inadecuada para ambos sexos.
Cada una de estas nuevas hipótesis puede ponerse a prueba a través de la investigación. Los resultados de la investigación deberían indicar si una teoría es mejor que otra para explicar los hechos conocidos y predecir nuevos hechos.
Si la evidencia empírica apoya una o varias teorías, estaremos un paso más cerca de que la conducta agresiva pueda ser controlada.
Por ejemplo,
Si las normas culturales están relacionadas con las diferencias de género en la agresión física, por tanto, esas diferencias deberían ser menores en situaciones donde los individuos no sientan que están siendo evaluados en términos de masculinidad o feminidad.
Una investigación de 1994 demostró esta hipótesis con un juego de ordenador.
Cuando el investigador presentaba a los participantes de forma que era evidente quién era hombre o mujer, las mujeres jugaban de forma menos agresiva que los hombres.
Sin embargo, cuando se decía que los participantes eran anónimos tanto para los investigadores como para los rivales, las mujeres jugaban de manera tan agresiva como los hombres. (Lightdale y Prentice, 1994)
Críticas a la psicología como ciencia
Algunas críticas a la psicología como ciencia surgen de distintos puntos de vista en relación con el objeto de estudio y la metodología, por emplo:
La naturaleza de los fenómenos estudiados: la complejidad y subjetividad del comportamiento humano lo hace un objeto de estudio extremadamente complejo, porque es muy difícil de medir y predecir. Aunque hay ramas que tocan la parte biológica y estudian fenómenos físicos observables, otras se enfocan en el comportamiento, los pensamientos y las emociones, que son más difíciles de medir. En las ciencias naturales, los fenómenos estudiados son más fácilmente observables bajo condiciones controladas, pero en psicología, muchas variables son experiencias internas, muy difíciles de cuantificar de manera precisa.
Los métodos de investigación: La psicología utiliza muchos métodos diferentes para obtener información. La variabilidad en los métodos y la dependencia de datos autoinformados (que nos ‘fiamos’ de lo que dice el sujeto) afecta a la objetividad y a la fiabilidad de los resultados. También existe un debate sobre la replicabilidad de las investigaciones, especialmente en el ámbito de la psicología social.
Paradigmas: hay tantos paradigmas y teorías que a veces pueden ser contradictorios (psicoanálisis vs cognitivismo).
Contexto cultural: a menudo los fenómenos psicológicos y sociales están influenciados por el contexto cultural, lo que hace que sea difícil crear teorías universales y generalizables.
Todo esto hace que la psicología tenga algo asi como un estatus dentro de las ciencias, como ciencia ‘blanda’, porque se percibe como de menor precisión y predictibilidad que, por ejemplo, la física o la química.
Obviando que, gran parte de la formación en psicología es precisamente en química y biología, ya que el ser humano es un organismo vivo que depende de procesos bioquímicos y que se utilizan modelos matemáticos para diseñar instrumentos de medición y análisis de datos.
Los avances tecnológicos (neuroimagen, genética) permiten a los psicólogos investigar el cerebro y el comportamiento cada vez con mayor precisión
Por otro lado, el público general puede percibir la psicología como menos científica por la popularización de conceptos y teorías sin evidencia empírica, pero bajo el nombre de psicología, por ejemplo, test de personalidad o interpretaciones reduccionistas de teorías complejas en vídeos cortos en las redes sociales.
Además del hecho de que se acojan bajo el mismo paraguas prácticas que a día de hoy no se consideran científicas, como el psicoanálisis, con otras que sí tienen evidencia, como la terapias cognitivo conductuales.
Conclusiones
La psicología es una ciencia porque utiliza métodos rigurosos y produce conocimientos y empíricamente fundamentados que contribuyen a nuestra comprensión del comportamiento humano.
Además, contribuye valiosamente a otras disciplinas científicas y viceversa, demostrando su relevancia y rigor.
Referencias
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